La Fundación para los Derechos Humanos en Cuba (FHRC) ha ampliado su proyecto “Represores Cubanos” a fin de poder dar también cabida a los “represores de cuello blanco” (académicos, culturales, judiciales, administrativos).  De ahora en adelante el sitio www.represorescubanos.com no solo incluirá las denuncias contra represores que ejercen la violencia. También se dará seguimiento a las acciones realizadas por los “represores de cuello blanco”  y se identificarán los “represores de exportación” (asesores militares y de inteligencia) que hoy aconsejan al régimen de Nicolás Maduro sobre el modo más eficiente de aplastar la rebelión popular en Venezuela.  Invitamos a todas sus víctimas y demás ciudadanos a hacernos llegar las correspondientes denuncias.

¿Por qué FHRC ha adoptado esa decisión?

Los “represores violentos” quiebran cabezas y brazos, pero los “represores de cuello blanco” no son menos aborrecibles. Ellos quiebran sueños y vidas. Su mediocridad humana debe ser conocida en medios académicos y culturales internacionales que pudieran considerar invitarlos a impartir conferencias u optar por becas en el exterior.  No incluimos a los “represores de cuello blanco” por sus ideas, sino por sus acciones represivas al destruir las vidas de quienes no piensen como ellos.

Esto se ha hecho necesario porque el frenesí represivo en Cuba se ha intensificado, están ensayando nuevas modalidades operativas y se extiende a otras áreas de la sociedad, más allá de las organizaciones de la oposición.  Las víctimas de la represión violenta nos han venido haciendo  llegar información  de sus victimarios con nombre y apellidos. Se hace ahora necesario identificar no solo a los que patean a hombres, mujeres, ancianos y niños en las calles, sino también dar a conocer los nombres y datos personales de los represores de “cuello blanco”.

No menos peligrosos y abyectos son los “represores de exportación” cubanos. Como se ha podido documentar por medio de una grabación, el gobierno de Maduro y sus generales discuten a puertas cerradas y sin dejar detrás documentación que los delate –tal y como hicieron los nazis en la reunión de Wannsee cuando planearon la “solución final”– el modo de masacrar la creciente sublevación popular usando francotiradores contra los manifestantes. Detrás de la planificación de esa inminente masacre están los “represores de exportación” cubanos que asesoran a esas hienas locales. Contamos con la colaboración de venezolanos y cubanos para desenmascararlos.

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