by Juan Tamayo – El Nuevo Herald

Tras años de cuestionamientos sobre la confiabilidad de las estadísticas del gobierno cubano, una agencia de desarrollo de Naciones Unidas ha relegado a la isla a una lista que incluye a Corea del Norte y Somalia.

El informe del Programa de las Naciones Unidas Para el Desarrollo (PNUD) para el 2010 hizo notar que Cuba mide su Producto Interno Bruto (PIB) de manera diferente a la de otros países, por lo que fue excluida de su lista principal de estadísticas comparativas.

En lugar de eso, Cuba y su PIB fueron listados junto a “otros países y territorios” cuyas estadísticas no son contrastables, no aparecen o son insuficientes para brindar indicaciones confiables de su desarrollo.

Otros en la lista son Antigua y Barbuda, Bhutan, Dominica, Eritrea, Granada, Líbano, Omán, Samoa, las Seychelles y Vanuatu, además de Irak, Somalia y Corea del Norte.

PNUD publica anualmente un Informe del Desarrollo Humano, el cual combina indicadores económicos, educativos y de salud para colocar a los países en lo que aseguran es una escala más confiable que las de las solas estadísticas económicas.

El informe empleó las propias cifras de PIB de Cuba para colocar a la isla en el lugar 51 del mundo en el 2008. Eso la colocó empatada con México y por encima de Brasil. Estados Unidos calificó ese año en el lugar 12.

El informe del 2010 señaló que Cuba está “revisando y poniendo al día actualmente sus estadísticas internacionales para establecer datos comparables internacionalmente” y expresó optimismo “de que a su debido tiempo tendrá disponible datos comparables de PIB”.

El economista disidente Oscar Espinosa Chepe, en un informe a la conferencia de la Asociación para el Estudio de la Economía Cubana, celebrada a principios de agosto en Miami, señaló que no le sorprendía el cambio de PNUD.

“Es una desgracia que por muchos años las Naciones Unidas se tragó esa píldora a pesar de nuestras numerosas advertencias”, dijo el jueves Espinosa desde La Habana.

“Es escandalosa la manipulación de las cifras y la falta total de sustento” por parte de Cuba, y los informes del propio gobierno sobre la economía “son completamente contradictorios”, precisó.

Cuba alega que sus estadísticas son un mejor reflejo de la economía porque incluyen el valor de los servicios, tales como la salud pública y la educación, que no tienen en cuenta la mayoría de las naciones occidentales.

Carmelo Mesa Lago, el decano de los economistas de Cuba, dijo que ha escrito dos largas ponencias académicas cuestionando las estadísticas del gobierno cubano y quejándose de que agencias como PNUD estuvieran aceptándolas literalmente.

Mesa Lago, profesor emérito de la Universidad de Pittsburgh, dijo que él no cuestiona las estadísticas cubanas de salud pública y educación que reflejan los informes sobre desarrollo humano de PNUD.

Pero sus estadísticas del PIB tienden a ser exageradas, ya que están compuestas por un 65 por ciento en servicios, 19 por ciento de producción física como es el caso de las fábricas, y 16 por ciento de materias primas tales como agua, gas y electricidad.

“Sus cifras son insuficientes y dudosas, y nadie sabe cómo ellos hacen un cálculo”, dijo, usando como ejemplo varios informes oficiales cubanos que indican que la economía de la isla creció en el 2010 en un 1.9 por ciento o un 2.1 por ciento.

La Oficina Nacional de Estadísticas de Cuba, mientras tanto, reportó un crecimiento del 7 por ciento en los sectores de la salud, la educación, la administración, la defensa y el comercio; un descenso del 7 por ciento en el sector de la producción física; y un descenso del 1 por ciento en el sector del agua, gas y electricidad.

Al preguntársele cuál hubiera sido el cálculo del crecimiento en el 2010 de haberse empleado un sistema de contabilidad más tradicional, Mesa Lago dijo: “Ni Dios sabe”.

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